Tall Ships Race 2006

Montevideo, 24 de Julio de 2006.-


Esta edición de la Regata de los Grandes Veleros (Tall Ships Race) celebró los 50 años de su primer travesía. Los puertos a visitar por los veleros participantes son los mismos que fueran visitados en 1956. El Capitán Miranda estuvo presente en éstas celebraciones, participando de la pierna de regata de Saint Malo a Lisboa.


Además de ser el único velero escuela de Sudamérica, el Capitán Miranda fue galardonado con haber sido el buque que más millas recorrió para incorporarse a la flota de celebración.


Atracado desde el 20 de julio en los muelles de Lisboa, el MIRANDA fue visitado por cientos de personas al día, que recorrieron nuestro velero escuela descubriendo cómo y dónde está nuestro país y cómo somos los uruguayos.


Por supuesto nunca falta el comentario de nuestra querida Colonia del Sacramento, patrimonio de la humanidad y antigua colonia lusitana, lo que en la mayoría de los casos dibuja un gesto de asombro en los visitantes.


El espectáculo del Puerto fué maravilloso ya que los más de cien veleros participantes de la celebración, los casi 3000 marinos que les tripulan y varios miles de visitantes que recorren los muelles le dan un toque de color muy especial.



El domingo 23 de julio como finalización de la visita a Lisboa, se realizó una parada de tall ships por el Río Tejo luego del cual el Capitán Miranda habrá de poner proa a la tierra gaditana que le vió nacer hace más de 75 años, la marinera Cádiz, seguramente le estará esperando como ya es costumbre.


Una Celebración adicional.


En la noche del 20 de julio, el Embajador Uruguayo en Portugal Gastón Lasarte, celebró junto a la comunidad de diplomáticos acreditados en Lisboa, amigos del buque y uruguayos afincados en las proximidades de esta hermosísima ciudad el Día de la Independencia Nacional. En la oportunidad, el Señor Embajador y el Comandante del Buque Capitán de Navío Carlos MARTIN, recibieron a poco más de un centenar de invitados a bordo.


Durante dicha ceremonia, los invitados agradecieron la buena idea del Embajador Gastón LASARTE y la oportunidad de conocer distintos aspectos de nuestra nacionalidad, en el místico marco de un muelle erizado de palos que parecía llevarlos siglos atrás cuando Portugal aún dominaba los mares y la Escuela de Sagres, era el centro del conocimiento de una ciencia, la navegación, que apenas comenzaba a desarrollarse como tal.