Dejando atrás el viejo continente

Crónica del “Capitán Miranda”

El presente artículo fue enviado por el V/E “Capitán Miranda”, navegando desde Europa hacía América.

Una vez más nos enfrentamos a la inmensidad del océano Atlántico. En esta oportunidad, quien va quedando atrás es Europa, el tradicionalmente viejo pero hoy, fuertemente renovado continente. Esta travesía, significa emprender el regreso a casa iniciando así la etapa final de nuestro viaje.Dejar Europa, de algún modo, representa dejar la casa de nuestros abuelos porque allí resulta inevitable sentirnos identificados con las calles, los paisajes, los aromas, los sabores, las expresiones y un sin número de elementos que impactan constantemente sobre nuestros sentidos.

Basta observar la nómina de la tripulación para justificar esta sensación. En efecto, al menos un 53% es de origen italiano, para nombrar solo aquellas procedencias vinculadas a los países visitados.Si bien algunos puertos españoles, representan por diferentes causas destinos insoslayables en cada oportunidad en que se visita este continente, aquellos no tan frecuentes o que han sido visitados por primera vez han resultado experiencias altamente enriquecedoras no solo desde el punto de vista cultural sino, de manera muy especial, desde el punto de vista humano e institucional. La experiencia en Italia, también nos dejó un balance muy positivo principalmente por el excelente trato recibido y por la alta carga emotiva de cada uno de los actos en que participamos.A pesar de que nuestra visita a Europa ponderó en mayor medida las actividades de índole protocolar e institucional así como las de carácter cultural, la promoción de nuestro país no estuvo ausente. Como consecuencia de ello, varios empresarios y otros que podríamos definir como potenciales, se mostraron particularmente interesados en conocer mayores detalles de nuestro país y sus productos. Por otro lado en diversas ocasiones, la presentación del país producida por Uruguay XXI que hemos proyectado con frecuencia, arrancó calurosos aplausos del público así como efusivos elogios.

Los Puertos Visitados

Cádiz

Fundada por los fenicios como Gadir hace ya más de tres mil años, esta ciudad de unos 150.000 habitantes es, según sus habitantes, la más antigua de occidente.

Desde sus orígenes sus condiciones naturales y su posición geográfica la convirtieron en un puerto particularmente disputado. En efecto, en el siglo V a.c. se transformó en un importante enclave naval de los cartagineses. Posteriormente, entre los años 218 y 201 a.c. fue conquistada por los romanos, recibiendo el nombre de Julia Augusta Gaditana o Gades, bajo la cual vivió un período de gran esplendor. En los siglos posteriores, las destrucciones causadas por los ataques visigodos, árabes y hasta por los normandos determinaron prácticamente su ruina. En 1262, Alfonso X la reconquista definitivamente e inicia su reconstrucción. Sin embargo su esplendor, recién lo recuperó luego del descubrimiento de América, iniciando asimismo una fuerte rivalidad con Sevilla por obtener el monopolio del comercio con las antillas. Su pujante economía terminó por atraer a los piratas, lo que determinó un incremento en las fortificaciones de la ciudad. Por último corresponde señalar que, desde este puerto partieron, en 1805, las fuerzas navales que enfrentaron al Almirante Nelson en la batalla de Trafalgar.

Hoy día su puerto continúa teniendo un rol muy importante en la actividad económica de la ciudad, de hecho, además de su relevante movimiento comercial, es el primer puerto pesquero de Andalucía. Entre sus industrias, se destacan los astilleros navales, la construcción de material ferroviario, la papelería y la industria alimenticia.Desde el punto de vista naval militar, en sus inmediaciones se encuentra la base naval de Rota, desde donde opera la nave insignia de la flota española, el portaviones “Príncipe de Asturias” y sus escoltas. A su vez, en San Fernando, se encuentran las instalaciones y Observatorio de la Armada y, en Cádiz, el Instituto Hidrográfico de la Marina con su Escuela de formación.Para el buque, visitar Cádiz representa visitar su cuna. En efecto, en el año 1930 el buque fue construido en el astillero naval y factoría de Matagorda, del que aún pueden verse algunos vestigios.

Sin olvidar que, a su vez, en el año 1993 fue sometido a una reparación mayor en los astilleros BAZAN (hoy día IZAR) de San Fernando próximos a Cádiz.Por su parte, algunos ex tripulantes del buque se han instalado en esta ciudad y, sumados a otros compatriotas, siempre se encuentran en la primera fila del muelle, aguardando al que aún continúa siendo su buque, ansiosos de concretar un reencuentro con afectos que la distancia y el tiempo no han erosionado y, de ofrecer todo el apoyo a su alcance en cada estadía.Asimismo, a consecuencia de las reiteradas visitas y de la prolongada estadía en el año 1993 durante la reparación mayor, tanto las autoridades como el pueblo en general, reconocen rápidamente al buque, su origen y a su gente y le demuestran calurosamente su simpatía y afecto.

En suma Cádiz, continúa siendo un destino altamente recomendable para el buque y que, particularmente en ocasión de su 75 Aniversario no debería soslayarse.

Livorno

Con aproximadamente 180.000 habitantes, Livorno, capital de la providencia de Toscana, se encuentra ubicada a orillas del Mar Tirreno.
Su actividad económica se basa principalmente en el comercio a través de su dinámica y extensa terminal portuaria, por donde también se verifica un intenso tráfico de pasajeros, principalmente desde y hacia la isla de
Cerdeña.

La industria más importante en Livorno es la construcción naval, seguida por la metalúrgica (hierro, acero, cobre y aluminio), la refinación de petróleo, y la fabricación de motores eléctricos, vidrio y productos químicos.
En sus orígenes, fue un pequeño pueblo de pescadores que perteneció a pisanos, genoveses y florentinos. Durante el siglo XVI comienza su verdadero desarrollo, con la ampliación de sus instalaciones portuarias. A la vez, en 1573, se construyó un canal que lo unía con el cercano puerto de Pisa.
Bajo el dominio de Fernando I de Medicis, gran duque de Toscana, Livorno se transformó en un gran centro de mercaderes de todas las procedencias, llegando a superar en importancia y desarrollo a los demás puertos de la región.
En 1675, fue declarado puerto franco, condición que mantuvo hasta 1860 y que le valió durante el período un importante incremento de la actividad comercial a raíz de este incentivo adicional.

Lamentablemente, la segunda guerra mundial dejó sus secuelas. En efecto, los bombardeos de 1943 arrasaron buena parte del centro de la ciudad, destruyeron varios sitios históricos y artísticos, así como buena parte de la infraestructura portuaria. Al año siguiente comenzó la reconstrucción y hoy día, se pueden observar los contrastes propios de una ciudad moderna que ha tratado de mantener algunos testimonios de su rica historia.Livorno es, a su vez, sede de la Academia Naval Italiana. Su edificación data de mediados del siglo XIX y a pesar de los años y de las obligadas ampliaciones y reformas, su concepción original continúa teniendo vigencia para los fines con que fue diseñada.Obviamente sus instalaciones se encuentran sobre la costa y, hacia el extremo de la plaza de armas más próximo al mar, se puede observar un simulador que recrea las maniobras de cubierta del Américo Vespuccio destinado al adiestramiento de los cadetes.En ocasión de nuestra visita y en el marco de un acto cargado de emotividad y camaradería, el Director del Instituto, nos entregó una columna de hierro fundido de las Instalaciones originales de la Academia, en la que puede observarse los nombres grabados de los buques de la escuadra italiana de la época. Esta será destinada a incorporarse al patrimonio histórico y cultural de nuestra Escuela Naval.
El fuerte apego a las tradiciones navales militares es una característica especialmente relevante de la zona que trasciende a la propia Academia. En efecto, en Italia se encuentra constituida la Asociación Nacional Marina de Italia, integrada básicamente por marinos retirados y sus familiares. La agrupación local de esta organización es muy activa y fue precisamente en su sede, situada en un lugar privilegiado de la fortificación histórica del puerto, donde se depositó, sobre un pedestal de mármol, el ancla que perteneció al ex Guardacostas Salto.
Este gesto de la Armada del Uruguay tuvo un impacto muy particular. Por un lado debido al significado simbólico que, obviamente, un ancla tiene para los marinos pero también y, muy especialmente, por lo histórico en virtud de su origen. (Recordemos que este fue el último buque de construcción italiana que integró nuestra flota.)
Por otra parte, resultó muy conmovedor, observar el culto que profesan a valores tan caros para el marino como el honor, la camaradería y el cumplimiento del deber. En ese sentido es realmente admirable como abstrayéndose del contexto político que motivó las acciones, logran aislar el hecho heroico, como militares profesionales, en cumplimiento de su deber y rinden homenaje a quienes ofrendaron su vida durante la segunda guerra mundial. Este culto, se traslada a su vez a los familiares de los héroes, quienes también participan activamente de los eventos que la asociación organiza, luciendo orgullosas las condecoraciones que les fueron otorgadas. Ejemplo de ello, fue la permanente participación de una viuda de un destacado marino medalla de oro al valor, cuya avanzada edad no fue impedimento para que encabezara cada uno de los actos a los que acudimos, inclusive la recepción a bordo.
A pesar de los relativos efectos de barrera que representa el idioma, el pueblo, la comunidad marítima y una excelente labor de nuestro activo Cónsul Honorario en Livorno, han determinado que la escala en este puerto haya marcado uno de los puntos más altos de este viaje, tanto por su relevante aporte profesional como cultural y humano.

Barcelona

Situada al Noreste de España, Barcelona es la capital de la providencia del mismo nombre y de la Comunidad Autónoma de Cataluña. A su vez, es la segunda ciudad del país con una población de aproximadamente 1.800.000 habitantes, aunque si se considera toda su área de influencia esta supera holgadamente los tres millones de personas.
A pesar de existir evidencia de encontrarse poblada durante la prehistoria y en el período ibérico, el origen de Barcelona se debe, sin duda alguna, a la fundación de una colonia romana, puesta bajo la protección de Cayo Julio César y de Cayo Julio César Octavio Augusto, hacia finales del siglo I a.c., que recibió el nombre de Colonia Augusta Paterna Faventia Barcino.
Durante el siglo III, la ciudad resultó saqueada por las incursiones germánicas. A raíz de ello, en esa época, se construyeron sus primeras murallas, de las cuales aún se conservan partes.
La primera expansión de Barcelona se produce en la edad media, dentro de otras murallas, cuya construcción fue dispuesta por Jaime I, el Conquistador en el siglo XIII. Sin embargo, la expansión hacia el sur continuó hasta mediados del siglo XIV, lo que obligó al Rey Pedro IV a construir un nuevo perímetro fortificado, límites que mantuvo hasta los comienzos del siglo XVIII.
El período medieval, le ha permitido a la ciudad atesorar, maravillosas obras arquitectónicas, entre las que merecen particular destaque las de estilo gótico.
La Revolución Industrial, iniciada en Barcelona en el año 1834, y el posterior emplazamiento de numerosas industrias fue el punto de partida de su expansión y verdadero desarrollo. De esta época y de principios del siglo XX, la ciudad conserva algunas de la joyas que representan al modernismo, como la casa Milá (conocida popularmente como La Pedrera) del reconocido arquitecto Gaudí.
Esta ciudad que, en 1992 fue sede de las Olimpiadas, es hoy día una de las ciudades más emblemáticas de Europa. Caminar por sus ramblas (que a diferencia de las nuestras no son paralelas al mar, sino perpendiculares a éste) es una maravillosa y enriquecedora experiencia que permite observar una metrópolis cosmopolita, donde la armonía entre los diversos estilos arquitectónicos artísticos con el modernismo propio de una ciudad que vive al ritmo del siglo XXI, es uno de sus mayores atributos.
Por ello, creemos que esta gran ciudad exhibe credenciales suficientes para integrar la nómina de destinos a privilegiar en Europa en los próximos viajes de instrucción.

Cartagena

Situado al sureste de la Región de Murcia, Cartagena con aproximadamente 195.000 habitantes, es la segunda ciudad en población dentro de esa Comunidad Autónoma y sede del Parlamento Regional. Fue fundada, con el nombre de Quari Hadast, hacía el año 227 a.c. por el general cartagines Asdrúbal sobre un núcleo de población anterior, cuyos orígenes se remontan, al menos, al siglo IV a.c..
La presencia cartaginesa en ella sería fugaz ya que en el año 209 a.c., durante el transcurso de la Segunda Guerra Púnica fue conquistada por el romano Publio Cornelio Escisión.
Bajo el dominio romano, la ciudad vivirá sus mayores momentos de esplendor entre finales del siglo III a.c. y los comienzos del II a.c... En el año 44 a.c. recibiría el título del colonia bajo la denominación de Colonia Urbs Nova Cartago.
La importancia de la ciudad estaba basada, junto al la riqueza minera de su tierra, en su privilegiado emplazamiento y la particularidad de su topografía que facilitaba su defensa. Con el final del imperio romano se abre una época de decadencia de la que se tiene muy pocas noticias. De ese periodo se destaca el dominio visigodo, interrumpido en el año 555 por las tropas bizantinas del Emperador Justiniano que en su intento de recuperar los territorios que pertenecieron al Imperio Romano de Occidente, tomaron la ciudad y la convirtieron en la capital de la provincia de Spania, que abarcaba parte del sureste peninsular, desde Málaga hasta la propia Cartagena.
La ciudad caería nuevamente en poder de los visigodos tras ser conquistada y arrasada a principios del siglo VII. A partir de este momento, Cartagena desaparece prácticamente como ciudad. En el año 734, cae bajo el poder musulmán, comenzando a partir de entonces, principalmente entre los siglos X y XII, un proceso de lenta recuperación, que queda reflejado por su cita en las obras de escritores árabes. Fue en el año 1245 cuando, el entonces Príncipe Alfonso, conquistó la ciudad recuperando, a su vez su condición de sede episcopal. A pesar de ello, estos siglos bajo medievales serán una etapa de decadencia, de la que recién comenzará a salir en el siglo XVI con la recuperación económica y política que alcanza a todo el país. En el siglo XVII entrará nuevamente en franca decadencia, agravada por las repetidas epidemias que asolaron la región durante toda la centuria.
Cartagena recobrará su antigua importancia en el siglo XVIII a raíz de su designación como capital del Departamento Marítimo del Mediterráneo y la construcción del arsenal, los castillos y cuarteles previstos en el plan de fortificación de la ciudad redactada por el Ingeniero militar Martín Zermeño a instancias del Conde de Aranda.

Tras un nuevo período de crisis, en la segunda mitad del siglo XIX, la ciudad, protagonizará un nuevo despegue a causa del gran auge de la minería que, a su vez, sirvió de estimulo para la industria y el comercio. En ésta época, es cuando Cartagena adquiere su fisonomía actual, al construirse numerosos edificios de carácter público y, sobre todo, privado que recogen las tendencias modernistas imperantes entonces en España.
Un nuevo altibajo en su economía, se produjo a partir de la crisis de la minería desatada a finales de la segunda década del siglo XX.
Por su parte, durante la Guerra Civil, fue uno de los bastiones más importantes de gobierno republicano junto a Alicante la última ciudad en caer en manos del General Franco.

A pesar de no haber sido un destino previsto y que, por el contrario nuestra escala en este puerto se debió a la necesidad de evaluar el estado general de la chapa sobre la cual se ubicaba el mascaron, lamentablemente perdido a raíz del temporal que nos azotó al zapar de Livorno y sustituir al menos un sector de esta, nuestra estadía resultó una gratísima experiencia.
No sólo por la calidez de su gente y en particular de nuestros camaradas de la Armada Española, sino por conjugarse en este puerto de manera excepcional, las tres vertientes que constituyen la base, a nuestro juicio, de un viaje de instrucción: actividades profesionales, culturales y recreativas.
En efecto, desde el punto de vista profesional corresponde señalar que, en Cartagena, se concentran la base de submarino y su escuela, las corbetas clase descubierta, la flotilla de buque de medidas contra minas y el arsenal naval.
En relación a las actividades culturales, no son pocas las atracciones que ofrece esta milenaria ciudad, tanto en diversidad como en cantidad.
En cuanto a las oportunidades de recreación también ofrece una multiplicidad de opciones que incluyen entre otras: gastronomía, playas, sierra, etc.
Respecto a la reparación realizada en el arsenal naval, sólo cabe destacar y agradecer el permanente e incondicional apoyo recibido durante toda nuestra estadía, el que se manifestó no sólo a través de la realización de un excelente trabajo sin costo alguno, sino además habilitando el uso de todas sus facilidades, equipos y en algunos casos, la cesión de insumos y materiales.
En suma, si bien esta fue la primera vista del buque a este puerto, no debería, sin duda alguna, ser la última ya que, independientemente de la razón de nuestra escala, cuenta con excelentes atributos para ser considerado como un destino muy atractivo en próximos viajes de instrucción.-

Las Palmas

Capital de la provincia española que lleva su nombre, Las Palmas de Gran Canaria es, a su vez junto a Santa Cruz de Tenerife, capital de la Comunidad Autónoma de las Islas Canarias.
Se encuentra ubicada al noroeste de la Isla y sus 400.000 habitantes la convierten en la primera ciudad de la isla, y en la séptima capital española en cuanto a su población.
La Isla, por su parte, es de origen volcánico y presenta, en general, un relieve accidentado, variada vegetación y extensas playas principalmente en su costa sur. Su temperatura media es de 17.8 grados Celsius y sus precipitaciones escasas.
La principal fuente de su economía es el turismo, aunque la agricultura tiene también un desarrollo importante, en productos como el plátano, el tomate, la papa, el tabaco, etc. La actividad industrial también incide en el desarrollo económico, particularmente la vinculada al tabaco, a la pesca, los hilados, etc.
El archipiélago Canario ha sido desde la antigüedad bien conocido por todos lo navegantes que traspasaron el estrecho de Gibraltar. Su incorporación a España no se concretó definitivamente hasta el año 1496, bajo el reinado de los Reyes Católicos. Desde entonces, el gobierno fue ejercido por capitanes generales enviados desde la península.
En 1912, las islas obtienen el régimen especial de los cabildos insulares y en 1927, el archipiélago es dividido en las dos provincias actuales. Finalmente en el año 1982 se aprueba el actual Estatuto de Autonomía, transformándose así en una más de las Comunidades Autónomas en las que se encuentra dividido el territorio español.
La ciudad de Las Palmas fue fundada por el adelantado Juan Rejón en el año 1478 en donde hoy se encuentra el barrio San Antonio, ampliándose posteriormente en el siglo XVI a los barrios de Veguela y de Triana. En 1871, con la construcción del puerto de La Luz, se sustituye el que estaba ubicado junto a Triana y se potencia la importancia comercial del puerto. Este se asentó en Guanartomo, a cierta distancia de la ciudad, donde a su vez se desarrolló otra pujante y activa población. A lo largo del siglo XX la antigua ciudad y el puerto se fueron uniendo y hoy día conforman un mismo conjunto urbano.
Las escalas en Islas Canarias y en Las Palmas en particular, tienen una doble connotación, por un lado, un innegable motivo operativo dado que permiten reaprovisionar previo al cruce oceánico y acortar sensiblemente la travesía y, por otro, el vinculado a nuestras raíces. En efecto, basta hablar unos segundo con un Canario, para encontrar varias similitudes de pronunciación y de expresión que ratifican nuestro innegable origen.
El puerto y en particular, los muelles donde habitualmente atraca el Capitán Miranda han tenido un gran desarrollo en cuanto a su infraestructura e inversión. En relación a lo primero, el muelle ha sido extendido y dotado de facilidades adicionales en tierra para atender a los grandes cruceros, como es el caso del Queen Elizabeth que coincidió durante su breve estadía con nosotros. Respecto a la inversión, Las Palmas no es ajena a lo que se puede observar en el resto de España y en sintonía con las importantes obras civiles construidos en los últimos años en la ciudad, se encuentra el puerto donde se ha proyectado una gran área destinada a la cultura y a la recreación y donde se puede disfrutar de un moderno centro comercial.
En la isla, la presencia de la Armada Española se verifica a través de una base desde donde operan principalmente patrulleros de altura y un arsenal naval con buenas capacidades.
El Capitán Miranda, por su parte, no es un extraño en este puerto, por lo contrario, es bien conocido y cuenta con un público cautivo que año a año nos visita y que hoy, se asemeja a aquellos familiares lejanos que de tanto en tanto se visitan y que independientemente de la distancia y la frecuencia de los contactos, los lazos son firmes y duraderos.

El último tramo

En este momento, la nostalgia de un viaje, cuyo fin ya es inminente, se entremezcla con las fuertes expectativas de un anhelado reencuentro con las familias y los afectos, luego de 5 meses de separación.
Por ello, ensayar algunas conclusiones finales, no resulta oportuno dado que las emociones están presentes con su mayor intensidad y si bien no son contrapuestas, pueden distorsionar, en parte nuestra visión sobre una experiencia única e irrepetible como la que representa sin duda alguna un viaje de instrucción.
Por supuesto que desde ya nos animamos a establecer rotundamente que el saldo del viaje hasta aquí, ha sido y es, altamente positivo pero aún así es necesario asumir un tiempo de reflexión a fin de ponderar en forma adecuada y objetiva cada aspecto de la experiencia vivida de modo de capitalizar el aprendizaje generado por ende, alcanzar una mayor eficiencia en la planificación y desarrollo de próximas travesías.

En Río, nos consta nos aguarda la tradicional hospitalidad de la Marina del Brasil, en un entorno privilegiado como el que ofrece esta ciudad que, sin duda, se encuentra entre las más hermosas del mundo.

Nuestras experiencias aquí, así como las que surjan en ocasión de nuestro regreso al país, serán seguramente motivo propicio para un próximo reencuentro.

Capitán de Navío (CG) Hugo de Barros, Comandante del V/E “CAPITAN MIRANDA”

Fuente: www.armada.gub.uy