BELFAST - HOLANDA

El 6 de Agosto luego de ser el 1er. Buque en arribar al Puerto de Belfast, se realizó una ceremonia para la imposición de grado al Sub Oficial de Primera (ELE) Luis Ayala, llevándose a cabo también un acto muy emotivo recordando a los caídos en el hundimiento del Barreminas "Valiente", donde el Jefe de Navegación el C/C Daniel Di Bono hizo uso de la palabra.


La llegada a este puerto se adelantó en varios días y este tiempo fue aprovechado para realizar muchos mantenimientos por el deterioro sufrido en el duro cruce del Atlántico. Dichos trabajos fueron eliminación de óxido, realización de pintura y limpieza, ya que a pesar de navegar muchos días con mar muy gruesa no hubo que lamentar ninguna rotura.


Durante la estadía previo al inicio de los eventos fueron brindados a la tripulación algunos paseos a lugares típicos de Irlanda, Museo del Transporte y al norte de la isla donde se encuentran las piedras de \"Giant's Causeway\". Estas datarían de 60 millones de años y fueron formadas por una erupción volcánica tomando forma 


hexagonal lo cual las hace únicas en el mundo y son consideradas, junto con el \"Cañón del Colorado\" en EEUU, Patrimonio Natural Mundial de la UNESCO.


El jueves 13 comenzaron las actividades oficiales, realizándose en ese día la cena para Capitanes ocasión especial para la cual nuestro Comandante fue elegido especialmente para ser el orador en dicha reunión, a la cual concurrió con el Segundo Comandante. La esencia del discurso es la que transcribimos a continuación:


Ante todo quisiera expresar mi enorme agradecimiento por la honrosa distinción de que he sido objeto al designarme como orador ante este distinguido auditorio compuesto mayoritariamente por experimentados capitanes a quienes admiro profundamente.


También quisiera agradecer a nuestros anfitriones, en este punto estoy seguro que hablo representando a la totalidad de la flota, la ciudad y el puerto de Belfast han organizado este excepcional evento náutico, demostrando la vocación marítima del pueblo Irlandés y especialmente su educación, cortesía y amabilidad. Todos los detalles han sido cuidados para que se produzca una enriquecedora mezcla cultural entre los tripulantes de esta flota multinacional y los visitantes al evento, así como un productivo acercamiento de los mismos al mundo marino, con sus costumbres, tradiciones y misterios.


Lo único reclamable a nuestros anfitriones es el clima, pero nada puede ser perfecto, y a pesar del mismo nuestras tripulaciones están disfrutando plenamente las bellezas de esta ciudad y sus alrededores así como de la calidez de su gente.


Ahora quisiera referirme a la regata que acabamos de culminar, la cual realmente constituyó un exigente desafío que la transformó en una aventura épica que difícilmente será olvidada por quienes tuvimos el gusto de vivirla, siendo sin duda una experiencia totalmente enriquecedora para todos los jóvenes que participaron en la misma a bordo de nuestros buques.


Vaya nuestro reconocimiento para la Sail Training Association por la impecable organización de este complejo evento que incluyó 5 regatas, un crucero en compañía, 2 cruces oceánicos y la visita a 7 puertos, a ellos también sólo se les podría reclamar por el clima, ya que el viento estuvo mal distribuido, mientras en algunas faltó, en la última sin dudas sobró.


Para quienes no participaron en la regata permítanme describir las condiciones climáticas que afrontamos en el cruce desde Halifax a Belfast transformándolo en un muy apasionante desafío que templó el espíritu de nuestros jóvenes marinos durante aproximadamente 2400 millas náuticas.


En ese recorrido la flota debió enfrentar 5 distintos sistemas ciclónicos con vientos desde todas las direcciones e intensidades que llegaban habitualmente a los 35 nudos generando olas de gran altura, destacándose la última tormenta donde los vientos sostenidos superaron los 40 nudos y los arrachados llegaron hasta 60, con altura de olas del orden de los 8 metros. Esas condiciones fueron muy duras para mi buque y no puedo dejar de admirar a todos los buques más pequeños, los clase B y D, para ellos mi reconocimiento, ustedes son realmente marinos, y para mi ha sido un orgullo conocerlos y navegar en su compañía.


El profesionalismo, esfuerzo y decisión con que todos participamos en esta regata dignifica plenamente a sus justos vencedores, y nos transforma a todos en ganadores al superar este exigente desafío atlántico; más allá de los galardones logrados, nuestro mayor premio es la satisfacción interior de superar los elementos, de llevar nuestros buques seguros a puerto, y por sobre todas las cosas de haber despertado en muchas jóvenes mentes el amor y respeto por el mar, la confianza en sí mismos, y la valoración del liderazgo y el trabajo en equipo, por todo esto capitanes creo que nos merecemos un fuerte aplauso, muchas gracias. 


El viernes 14, como estaba previsto, tuvimos a bordo el típico almuerzo protocolar en el cual estaban presentes el Embajador Uruguayo en el Reino Unido de Irlanda del Norte el Sr. Ricardo Varela y su esposa, el Agregado de Defensa el C/N (CG) Fernando Franzini y su flia, el Sr. Paul Hayes y la Sra. Cristina Chas, representando al Puerto y la ciudad de Belfast.


Al finalizar el almuerzo se realizó el desfile de las tripulaciones y la entrega de premios donde para sorpresa nuestra obtuvimos dos premios más aparte del ya mencionado: El Premio de las comunicaciones por cumplir con las transmisiones coordinadas, por la colaboración entre buques y por la preocupación y el aporte demostrado en el tema, otro premio por ser el buque que vino de mas lejos a participar en este evento. Luego de la entrega las tripulaciones disfrutaron de la CREW PARTY.


El Sábado 15, último día en Belfast, la tripulación aprovechó para recorrer los lugares de la ciudad que les faltaba por conocer, hacer las últimas compras y prepararse para la zarpada del siguiente.


Domingo 16 de Agosto, partimos camino a nuestro próximo puerto la ciudad de Delfzijl en la cual participaremos de un importante festival de grandes veleros.