REGATA ATLANTIC CHALLENGE 2009 - 1º PUESTO EN PIERNA HAMILTON - CHARLESTON

Fueron cinco días de navegación con rumbo este, realizando los aprontes y ajustes necesarios tanto en el velamen como en la jarcia, para llegar al Puerto de Hamilton en las Islas Bermudas. Ahí estaba previsto el encuentro con una gran cantidad de Veleros de diferentes partes del mundo, para comenzar nuestra participación en la Regata Tall Ships Atlantic Challenge 2009 a llevarse a cabo entre el 15 y 25 de Junio, teniendo como punto de finalización de la pierna que comenzaría en Hamilton el Puerto de Charleston en los Estados Unidos.


Fue así que arribamos al archipiélago el día 10 de Junio cuando el sol se ocultaba en el horizonte, atracando esa noche en el Puerto de Dockyard, donde ya habían arribado el Buque “Kruzenshtern” de la Armada Rusa y el “Mircea” de la Armada de Rumania. 


Al día siguiente en horas muy tempranas zarpamos para dirigirnos al Puerto de Hamilton.  Durante este trayecto de aproximadamente 1 hora, fue un deleite para la vista poder disfrutar de los hermosos paisajes y construcciones que hay en el lugar.


Amarrados en un sitio de privilegio, en el centro de la cuidad muy cerca de los principales puntos de atracción, centro de las tripulaciones y lugares donde estaban previstos la realización de los eventos, nos dieron la bienvenida las Autoridades de la Organización y una gran cantidad de curiosos que acertaban pasar por el lugar.


Este primer día fue aprovechado para organizar las actividades que debían desarrollarse en los siguientes días y también para que los tripulantes se pusieran en contacto con sus familiares en Uruguay a través del teléfono o la internet, servicios éstos,  que fueron puestos a  la entera disposición de todos los visitantes. Y también para dejar nuestra huella en la ciudad.


El viernes 12 se llevaron a cabo los típicos deportes de playa que son normalmente organizados en los puertos de Regata, como lo son el Fútbol playa, Voleibol y cinchada, entre otros. El buque formó equipos por cada una de las disciplinas nombradas, obteniendo el Primer puesto en Fútbol, el primer y tercer puesto en Voleibol y el segundo en cinchada, logrando así la mayoría de las medallas entregadas.


Este mismo día el Comandante del buque llevó a cabo los siguientes eventos:


-          Visita al Gobernador del Archipiélago Sir Richard Gozney


-          Cóctel para Capitanes en el Bacardi Internacional Limited's Headquarters


-          Cena formal realizada en el Fairmont Hamilton Princess Hotel


-          Por otro lado una Delegación de Oficiales de la Plana Mayor y Guardia Marinas concurrió a una recepción en Royal Bermuda Yacht Club.


Simultáneamente en la Carpa Bar BARR'S se realizó la tradicional Fiesta de las Tripulaciones donde se pudo degustar platos típicos, bebidas, entrega de premios de las competencias deportivas realizadas en la mañana y disfrutar de buena música, donde la Batucada del Buque tuvo su participación con una muy buena aceptación, animando a los presentes a bailar y disfrutar de ese momento de alegría.


Continuando con las actividades programadas, el día sábado nuevamente se desarrollaron en la playa otras actividades deportivas, pero esta vez fueron totalmente informales, realizándose encuentros de fútbol y voleibol entre los tripulantes de algunos buques.


En la tarde se llevó a cabo el Desfile de las Tripulaciones por las calles de Hamilton, encabezado por la Somerset Brigade Band de Bermuda y la participación de todos los buques presentes en el Puerto, siendo aplaudido y festejado a lo largo del recorrido por gran cantidad público que se volcó para ver el espectáculo.


Este desfile tuvo como punto de culminación en el Victoria Park, donde se llevó a cabo la entrega de premios de la Regata entre Tenerife y Bermuda.


El domingo en horas del mediodía el Buque se vio honrado con la visita realizada por el Gobernador  de Bermudas Sir Richard Gozney y su Sra. Esposa. 


En el correr de la tarde de ese mismo día fue llevado a cabo el Briefing para Capitanes donde se presentó la documentación requerida, se brindó la información necesaria y se ajustaron los detalles sobre la participación y desarrollo de la Regata que daría comienzo al día siguiente.


Una  vez más el buque volvió a ser visitado por Autoridades locales y esta vez se contó con la presencia del Mayor de Hamilton, J. Madeiros, J.P.


Y al fin llego el lunes 15 de Junio y a muy tempranas horas comenzó el movimiento tanto en los buques como en el muelle, donde se ultimaban todo los detalles para hacerse a la mar.


Lentamente los buques de la flota fueron largando cabos, ante la presencia de una multitud de personas que se agolparon en la rambla para aplaudir y saludar la zarpada de cada uno de los barcos.


Una vez dejado atrás el Puerto de Hamilton se realizó un desfile de todos los Veleros visitantes, siendo saludados desde el mar por un sinfín de embarcaciones de todos los tipos que expresaban sus sentimientos de diferentes maneras.


Cuando el reloj marcó las 4 de la tarde y estando cada tripulante ocupando su puesto de maniobras de vela y con la adrenalina en su máxima expresión, llegó el gran momento por todos esperados, la largada de la Regata. El primero en cruzar la línea fue el Buque Ruso “Kruzenshtern”, seguidos por nosotros que luego de sortear un chubasco con vientos arrachados justo en el momento que se disparaba el cañonazo de la largada y tras una hábil maniobra, nos adelantamos al Velero “Europa”, uno de los rivales más peligrosos de nuestra categoría.


Con un viento no muy favorable a la derrota trazada y con una fuerza de más de 15 y 20 nudos, toda la flota puso rumbo Noroeste y tomando diferentes estrategias, los buques se fueron dispersando en la oscura noche del Atlántico Norte. 


En la mañana del martes con vientos del Noroeste, favorables pero bastante calmos y con una velocidad de 4 nudos,  realizamos un trasluche para tomar rumbo Sud oeste.


En la tarde la situación se estancó y apenas desarrollábamos entre 2 y 4 nudos de velocidad. El buque “EAGLE” de la Coast Guard de los Estados Unidos, que había acertado llevar una derrota similar a la nuestra, iba quedando atrás ya que se movía más lentamente.


Cuando el sol caía el gran Eolo de la mitología griega, no lanzó una gran ráfaga y primero fue el Eagle el que recibió este beneficio empezando a navegar a 9 nudos y así despegarse de nosotros algunas millas. Ese mismo viento de componente norte también nos alcanzó llegando a casi también 9 nudos, velocidad esta que mantuvimos toda la noche y con la ventaja de mantenernos con rumo Oeste aunque alejados unas 80 millas al norte de la derrota  trazada.


El miércoles, tercer día de la competencia, la jornada se inició en las mismas condiciones de la noche anterior, aunque ahora la velocidad se había reducido a 7 nudos.


Nuestro contrincante más cercano el “EAGLE” había tenido menos suerte que nosotros haciéndolo retrasar nuevamente.


De los otros buques de la clase A, el “EUROPA” y el “MIRCEA”, no se tenían aún noticias de sus posiciones.


En horas del mediodía, recibimos el reporte de la Organización, el cual nos daba primeros en la clase en el agua, por tiempo corregido y también primeros en la general por tiempo corregido.


A la tarde la situación cambió y el viento ahora tuvo una rotación al este, lo que nos obligó a trasluchar nuevamente para tomar rumbo sur, lo que nos permitía acercarnos a la derrota y al mismo tiempo, con el pronóstico de que el viento rotaría al Sur, esa era la estrategia perfecta para seguir dando batalla.


Este pronóstico no se hizo esperar y en la madrugada del jueves entramos en una depresión meteorológica comenzando con vientos fuertes, que nos hizo alcanzar al amanecer una velocidad de casi 11 nudos.


Un poco más tarde se hizo presente la lluvia, terminando prácticamente con el viento. Este fue el momento donde la guardia de velas en condiciones duras, se mantuvo muy ocupada toda la mañana, ajustando las velas de los diferentes palos, para tratar de no quedar parados totalmente.


Por suerte cuando el sol llegó al zenit la lluvia se terminó y el viento se hizo sentir nuevamente, pero esta vez desde el sur, retomando así y sobre la derrota el rumbo, donde nos separan unas 300 y pico de millas del punto de llegada.


Esto provocó la alegría de todos y muchos curiosos nos acercamos al puente para enterarnos de la situación, allí por ejemplo encontramos al Jefe de Máquinas haciendo cálculos sobre la carta náutica.


Viernes 19 de junio, el calendario marca feriado nacional por celebrarse el aniversario del nacimiento de nuestro Prócer el Gral. José Gervasio Artigas, por lo cual a bordo y en territorio Uruguayo realizamos  una ceremonia para recordarlo.


La rutina del barco ha sido modificada por el aire a competencia existente, y día a día, hora a hora la situación varía al igual que los vientos.


Sábado 20, el día amaneció con el viento de la puerta, ya que había rotado al oeste, punto cardinal al que nos dirigíamos para alcanzar la meta.


Ante esta situación irreversible no teníamos más remedio que optar por la navegación de bordos y fue así que pusimos un rumbo sud oeste para poder tener una entrada de viento entre 40 y 60 grados desde la amura de estribor.


Si bien esto nos hacía reducir la velocidad promediando los 5 nudos y al mismo tiempo salirnos de la derrota, sabíamos que nuestros rivales tendrían mayores problemas debido al tipo de aparejo y velamen que poseen.


Al recibir la información de las posiciones, aún nos mantenía primeros en el agua y en la clase  por tiempo corregido y segundos en la general.


Esta situación de viento se mantuvo toda la tarde y también la noche, lo que nos obligó a realizar una virada a las 5 de la mañana.


Un poco más tarde y debido a una pequeña rotación de viento al Sud oeste nos permitió trasluchar para así mejorar la situación de rumbo y velocidad alcanzando a más de 6 nudos.


Al mediodía cuando llegó el informe de las posiciones de esta quinta singladura de regata nos daba nuevamente en igual lugar que el día anterior en cuanto a la clase,  aunque pasábamos al tercer lugar de la clasificación general cediendo puestos a favor de barcos a los que le llevábamos más de 50 millas, pero que tenían mejor factor de corrección por lo que el tiempo corría a favor de ellos.


La distancia entre nosotros y el “EUROPA” que se encontraba en el segundo lugar de nuestra clase, es de 130 millas aproximadamente en la aleta de estribor, el “EAGLE” estaba a 90 millas sobre la aleta de babor, mientras que el “MIRCEA” a más de 150 millas por la aleta de estribor.


Con la esperanza que este domingo mejorara aún más la situación, no había dudas que íbamos a disfrutar de una exquisita pasta que seguramente nos prepararían nuestros cocineros para calmar en parte la ansiedad y el stress de la competencia.


La tardecita de este día nos sorprendió con la advertencia meteorológica de temporal, por lo que se tomaron las medidas de precaución correspondientes, tales como el cerrado de las puertas de estancas de la banda del viento y evitar el embarque de agua si se produjera el temporal esperado, como así también  se nos advirtió que la circulación por exteriores debía de ser en grupo.


En la noche hubo que realizar maniobras de velas, primero  para dar  una mano de rizos y luego como el viento había aumentado se decidió dar dos manos, para asi achicar el  paño. Finalmente el temporal no fue de la intensidad esperada. La naturaleza es impredecible….


Domingo 21, la jornada transcurrió apacible, demasiado para nuestros intereses, los vientos eran casi inexistentes por lo cual el ánimo de la tripulación se encontraba un poco decaído, sumándosele a eso que al recibir el reporte de las posiciones, si bien nos ubicaba primeros en la clase, habíamos descendido un lugar más en la general situándonos ahora cuartos.


De todos modos y debido a la casi calma chicha existente el feriado fue aprovechado para poner un poco de buen humor con unos cuantos partidos de tejo marinero y más tarde con el ruido de la batucada.


El lunes 22 comenzó con viento norte y  muy favorable ya que nos encontrábamos por encima de la derrota trazada y eso nos permitía alcanzar una velocidad de 8 nudos y en línea recta, lo que en cálculos matemáticos nos separaban de la línea de llegada unas 15 horas de navegación.


Pero como dijimos anteriormente, la naturaleza es impredecible y a primeras horas de la tarde nuevamente el viento desapareció y nos dejó casi en condición boya, aunque igualmente nos desplazábamos entre 2 y 3 nudos por efecto de la corriente, aunque en dirección Sur queriendo nosotros ir hacia el Oeste, situación esta que se mantuvo toda la noche.


De todos modos esta tranquilidad en el mar también fue aprovechada para tomar exámenes de las diferentes tareas que cumplen los Guardia Marinas a bordo.


Martes 23, cuando seguíamos rumbo a la meta con muy poca velocidad y temiendo que la Organización de la Regata diera por finalizado el evento antes de que pudiéramos cruzar la ansiada línea final, nuevamente el tiempo hizo de las suyas.


Fuimos visitados por dos trombas marinas, una que pasó por popa a unas 5 millas, y otra que se presentó por la amura de estribor, cortándonos la proa a unas 4 millas y esta vez sí se extendió hasta tocar el mar levantando remolinos de agua de más de 20 metros de altura. Deteniendo su marcha, llegó a acercarse a menos de 2 millas y en ese momento comenzó a moverse hacia nosotros, esto nos obligó a tomar un rumbo contrario al fenómeno y también a arriar todo el paño como forma de precaución.


Por suerte pasó rápidamente y nuevamente izamos todas las velas con viento muy favorable pasando a desarrollar una velocidad de más de 6 nudos.


Sobre el mediodía al recibir el reporte de las posiciones de la Regata, seguíamos situados primeros en la clase tanto en el agua como por tiempo corregido, encontrándonos en el cuarto lugar de la general con grandes posibilidades de adelantarnos un lugar.


En el correr de la tarde el viento bajo considerablemente y por suerte pudimos mantener una velocidad de entre 3 y 4 nudos, temiendo siempre que la Comisión de Regata finalizara la misma y no pudiéramos terminarla cruzando la línea. La tripulación del buque era todo nervio y ansiedad, las horas pasaban y la distancia restante por recorrer parecía interminable.


Finalmente cuando el reloj marco la hora 17.49.01 local el querido Velero Escuela “Capitán Miranda” cruzó la línea de sentencia a pasos de “CAMPEON”, sabedores todos nosotros  que el titulo de Primero en la clase “A” de la Tall Ships Challenge 2009 de la pierna Bermuda – Charleston era nuestro y también el haber alcanzado un puesto de podio en la general.

Fue así que desde el Comandante hasta el último tripulante festejaron con gran algarabía, acompañados por la música de la batucada por más de 30 minutos, para luego finalmente arriar nuestras velas y dirigirnos a fondeadero a la espera de la autorización para el atraque en el puerto de Charleston.