MASCARON DE PROA

Los mascarones son figuras decorativas generalmente talladas en madera y ornamentadas o pintadas según la jerarquía de la embarcación. Su uso fue muy generalizado entre los siglos XVI al XIX, pero con la aparición de los buques de acero durante la Primera Guerra Mundial fueron cayendo en desuso. No solo servían como decoración, sino también como identificación tanto del buque como de la sociedad a la que pertenecía. También tiene un origen mítico, desde los Vikingos que colocaban figuras totémicas para espantar malignos espíritus marinos hasta los griegos y fenicios con representaciones de dioses para darles confianza al aprender sus aventuras. Los siglos XVII al XIX fueron épocas de auge en la construcción naval así como en la creación de mascarones tallados en madera. Sus formas, mitad humanas y mitad animales, simbolizaban dioses y mortales. También poseen figuras femeninas o de viejos corsarios, todas ellas de un gran valor decorativo y muy pintorescas que reflejan toda una tradición marinera y a la sociedad de la época. Son representantes de la navegación a vela y los grandes buques de casco de madera; de la época del descubrimiento y las conquistas y las grandes batallas navales. Hoy en día pueden ser apreciados en museos o en algunos buques que siguen su tradición, como nuestro V/E Capitán Miranda. El mascaron actual inaugurado en Marzo del 2007, muestra símbolos característicos de nuestra nación: los rasgos faciales de nuestro máximo prócer, el General Don José Artigas, quien con su lucha tenaz e incansable sembró la semilla de nuestra libertad dejando, además, como herencia, su carácter, principios e ideología, las cuales hoy forman parte de nuestra nación. Enmarcando su rostro, corona el Sol de la Patria, símbolo de nuestra soberanía cuyos rayos se entremezclan entre las flores de ceibo, Flor Nacional y las flores de burucuyá también originarias de nuestra tierra que, simbólicamente, representan la pasión.   


 


El mascaron de proa que luce el Capitán Miranda, fue diseñado y construido por los escultores Andrés Santangello y Javier Abdala.